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Sindromes de desadaptación secundaria al vuelo
(NOTA BENE: Se transcriben a continuación partes del prefacio y del
Capítulo1 del libro. Dado que fue publicado en 1991, algunos conceptos
como por ejemplo los referidos a la legislación laboral argentina
ya no són válidos. Del mismo modo las referencias bibliográficas no
se incluyen ya que están en el final del libro).
SINDROMES DE DESADAPTACIÓN SECUNDARIA AL VUELO
PREFACIO
Esta publicación contiene dos tipos de información, a saber: la correspondiente
a una reconceptualización de los desajustes psicofisiológicos del
personal aeronavegante tanto de cockpit como de cabina, inscripta
en el paradigma de la Psiquiatría Aeronáutica Sistémica expuesto en
el libro homónimo, e inspirada por una filosofía que sostiene que
el trabajo está al servicio del hombre y no a la inversa (salvo que
se pretenda trastocar valores inalienables de la condición y convivencia
humanas), y, por otro lado, los resultados de una Investigación que,
entre otras cosas, tiene la intención de comprobar la pertinencia
de dicha reconceptualización, en este caso, para los Tripulantes de
Cabina, y cuantificar la incidencia y prevalencia de aquellos desajustes
en este personal.
El año 1988 fue particularmente severo en cuanto a las consecuencias
que sufrieron los Tripulantes de Cabina, derivadas de accidentes o
incidentes aeronáuticos. En efecto:
El 2 de mayo de 1988 una Auxiliar de a Bordo murió al ser despedida
violentamente hacia el exterior, por una descompresión explosiva de
un B-737 que se aprestaba para el descenso, mientras ella ajustaba
los "carros” en el "galley” delantero (Hawaii).
Una semana antes habla terminado una odisea a bordo de un B747 secuestrado
como medida extorsiva en el convulsionado Medio Oriente. Los tripulantes
de ese avión sufrieron dos semanas de tortura psíquica, presenciando
incluso el asesinato a sangre fría de dos pasajeros.
El 12 de junio murieron los 4 tripulantes de cabina de un DC-9 e1
que "forzando los mínimos” se metió en un bosque de eucaliptos 3 Km.
antes de la cabecera del aeropuerto de Posadas, Argentina.
El 12 de agosto de 1988 en Dallas, TX (USA), la única tripulante que
fallece en un B-727 que se accidenta luego del despegue fue la que
se quedó tratando de destrabar una puerta de emergencia posterior,
donde estaba el foco del incendio.
En Argentina tuvimos además dos serios despistes (con rotura estructural
de las máquinas) de sendos B-737 con heridos y contusos (Bahía Blanca
el 12 de Julio y Ushuaia el 26 de septiembre).
La apertura de una puerta trasera en pleno vuelo de otro B-737 (el
12 de octubre) no succionó hacia el exterior a ningún tripulante porque
ocurrió a 600 metros de altura, nivel en el que la diferencia de presiones
entre el Interior del avión y el exterior es mínima.
El 21 de diciembre finalmente estalla en el aire un B-747 por un atentado
terrorista.
Estos ejemplos demuestran que la función de los Tripulantes de Cabina
no sólo no se reduce al aspecto comercial, sino que por el contrario
es el aspecto operativo el que les da su especificidad aeronáutica
y produce los desajustes que como puede apreciarse, pueden llevar
incluso a la muerte.
El grado de desarrollo cultural que ha alcanzado nuestra sociedad
no admite ya condiciones laborales insalubres que sólo den derecho
a mayor remuneración o a resarcimientos económicos cuando afectan
la salud del trabajador (aeronáutico en este caso). Tanto en el plano
Internacional como en nuestro propio país, la doctrina médico laboral
tiende a ocuparse no sólo del "espacio de trabajo” (ruidos, ventilación,
etc.), sino del medio ambiente "in toto” de la empresa-, no sólo de
la salud física, sino también de la psíquica; de evaluar como causas
de situaciones patológicas no sólo aspectos puntuales y físicos, sino
al efecto de la totalidad de ellos, es decir, de las condiciones globales
del trabajo, y no sólo de las referidas a la higiene y seguridad.
HOLP, Febrero de 1989.
CAPITULO 1
1. INTRODUCCION GENERAL:
1. 1. La investigación expuesta a partir del Cap. 3, fue concebida
originariamente para indagar la incidencia y prevalencia de los Síndromes
de Desadaptación Secundarla al Vuelo (SDSV), cuya manifestación más
común y clásica es la "Fatiga de Vuelo”, de suerte que se utilizó
esta última denominación en la presentación de la misma a los interesados,
a los efectos de no abrumarlos con información previa sobre un tema
teórico en pleno desarrollo doctrinario, lo que hubiera desalentado
a muchos, habida cuenta del escaso interés que habitualmente tienen
los Tripulantes de Cabina (TCPs) por las cuestiones que rocen su frágil
equilibrio motivacional-defensivo, que denominamos "Síndrome de Adaptación
al Vuelo” (SAV) (68 p. 133 ss).
A tal efecto se confeccionó un Cuestionario de 100 preguntas (Anexo
A), que indaga ese y otros temas conexos, en la inteligencia de que
la Fatiga de Vuelo no es un fenómeno aislado, sino que posee sus causas
y características propias que no están adecuadamente descriptas en
la literatura especializada, precisamente por la falta de datos concretos,
como los aportados por esta encuesta, experiencia que es muy difícil
de efectuar por la reticencia aludida arriba y que será analizada
en 2.6.3.
1.2. En la confección del Cuestionario No. 1 se tomaron en cuenta
todos los factores que desde el propio psiquismo del Tripulante de
Cabina (TCP), (p. ej.: conflictos intrapsíquicos generadores de ansiedad
no resueltos, características de la "Motivación Aeronáutica”, etc.),
como desde el propio entorno laboral (p. ej.: emergencias en el despegue
o el aterrizaje, turbulencia severa, secuestros, etc.), pudiesen haber
atentado contra su adaptación al vuelo. A ambos grupos etiológicos
los hemos denominado "Índices de Susceptibilidad” y "Factores de Riesgo”
respectivamente (68 p. 457 ss), sin tener en ese momento datos concretos
para confirmarlos y caracterizarlos. En esta investigación se intentará
hacer ambas cosas.
Por eso es que en el Cuestionario hay preguntas explicitas y directas,
y hay otras que, sin mencionarlo, intentan averiguar elementos psicológicos
que de otra manera el encuestado no hubiese estado en condiciones
de responder, o su respuesta no hubiese sido válida. Preguntas tales
como la que indaga los rasgos caracterológicos que el TCP considera
positivos o negativos en su propia personalidad investigan en realidad
la capacidad de autocrítica del sujeto y su compromiso y honestidad
para con la encuesta.
1.3. Desde las primeras 10 azafatas empleadas por Boeing Airline
Co. en 1950, que debían ser "pequeñas, rubias y solteras” (91), hasta
nuestros días, nuestra aviación comercial ha sufrido una serie de
fenómenos, de suerte que el personal de cabina fluctuó, en cuanto
a su status profesional, desde aquellas primeras experiencias en que
se sugería que fuesen enfermeras, hasta una época en que sólo importaba
la sonrisa, los buenos modales y medidas corporales bien proporcionadas.
Sin embargo, en plena y despiadada competencia comercial, comienzan
a sucederse espeluznantes accidentes, que provocaron la deserción
de muchas "aeromozas”, la descompensación de otras y la conciencia
en los investigadores de que con personal mejor capacitado se hubiesen
podido salvar muchas vidas.
1.3.1 EI "Personal de Cabina” tiene como misión la que el propio Manual
de Adiestramiento de la Organización de la Aviación Civil Intemacional
propone en la parte E-1, Apartado 2.3.4.: "Personal de cabina son
los agentes de relaciones públicas de la aerolínea, atendiendo las
necesidades de los pasajeros por medio de un servicio amable y eficiente,
creando así una impresión favorable de la empresa”. Pero más abajo
sostiene en el apartado 2.3.6.: "Empero, la tarea más importante de
los tripulantes de cabina es la que concierne a la seguridad de los
pasajeros, los procedimientos a ser seguidos en situaciones de emergencia
con los equipos y sistemas, la operación de emergencia de los sistemas
salvavidas, y las acciones a ser seguidas en casos de eventuales emergencias".
,
De hecho, en el accidente de un B-737, en Manchester UK, 1987, murió
una cantidad excesiva de pasajeros por el desorden en la evacuación
de una aeronave en llamas en la pista (había estallado una turbina
en la carrera de despegue), principalmente por escaso entrenamiento
'real' de los TCPs y por la Fatiga de Vuelo que tenían acumulada,
según Muir y Marrison (92), del Cranfield Instítute of Technology,
institución que investigó exhaustivamente ese lamentable accidente.
1.3.2. En las postrimerías de la década del 60, un nuevo fenómeno
aerocomercial incrementaba el riesgo de la ocupación de 1os TCPs:
los secuestros aéreos, con su secuela de stress, heridos y muertos
entre los mismos tripulantes. En el país hemos sufrido nada menos
que 8 episodios en la aviación comercial, y los desajustes psicofisiológicos
del personal implicado, supera ampliamente la incidencia promedio
(74). Las empresas más afectadas por este flagelo moderno incluso
capacitan a los TRCC en defensa personal, conocimiento de armas y
su poder de fuego, psicología de los secuestradores y terroristas,
etc.
1.3.3. Las ajustadas economías de las empresas aerocomerciales acentuó
otro matiz en las funciones de los TCPs: los primeros auxilios en
caso de heridos o enfermos leves y agudos a bordo. En efecto, cada
aterrizaje no programado de un avión de línea -en particular si es
un vuelo transcontinental- para desembarcar un enfermo o herido, le
cuesta a la empresa mucho dinero, de allí el énfasis de algunas (36)
en capacitar a sus TCPs en primeros auxilios y dotar a sus aviones
de botiquines médicos muy completos, habida cuenta que en la mayoría
de los episodios registrados había un médico viajando como pasajero
(aunque la intervención –en jurisdicción no siempre nacional- de un
médico, trae aparejado otra serie de problemas legales aún no resueltos).
1.3.4. Algunos de los TCPs que originalmente se postularon para tener
la posibilidad de viajar y conocer el mundo comenzaron, por diversas
razones, a considerar el oficio como una "carrera”. Eso implicaba
cuidar su salud y su habilitación psicofisiológica para aprobar los
exámenes periódicos de control, y es entonces cuando comienzan, los
problemas médico-laborales.
En efecto, el vuelo somete a los TCPs, al igual que a los de cockpit,
a una serie de factores ambientales que afectan los parámetros normales
de la fisiología de superficie: disbarismos (incluso descompresiones
bruscas y explosivas) que provocan la clásica aerootitis, cambios
bruscos de temperatura y humedad del ambiente que afectan la mucosa
del tracto respiratorio superior, vibraciones de alta frecuencia,
alteraciones de los cielos circadianos y "desincronización del reloj
endógeno” por el síndrome de husos horarios (68 p. 326. 91 y 102),
con su consecuente fatiga de vuelo, el stress psicosocial; propios
de un organismo y un psiquismo que debe adaptarse a un entorno tan
poco familiar para su programación genética; la desadaptación social
que generan los permanentes cambios de residencias, etc., en fin,
son sólo algunos de los problemas médico-laborales y médico-legales
iniciales que hacen suponer que el "oficio de auxiliar de a bordo”
no es un alegre y despreocupado "tirar bandejas” como peyorativamente
Mente suele decirse en el medio aeronáutico, expresión que connota
todo el desprestigio y la puerilización de que ha sido objeto esta
actividad debido a la aplicación de inadecuadas políticas comerciales
en las empresas aerocomerciales.
1.3.5. Por otra parte, las TCPs femeninas sufren un problema adicional:
las alteraciones de sus parámetros menstruales y todo los trastornos
que ello genera, tanto en su vida privada como de relación. Por los
estudios realizados (14, 15, 52, 88) no caben ya dudas de que existe
una clara relación causal entre el stress del vuelo, la fatiga, la
alteración de los ciclos circadianos y las dismenorreas. Sin embargo,
eso no se ha volcado todavía a la legislación laboral vigente.
Pero lo más grave es que varios autores sostienen que en los vuelos:
de larga duración, particularmente durante las llamadas "tormentas
solares”, los niveles de radiaciones ionizantes en un avión a 12.000
mt. de altura son suficientes como para matar la blástula (6, 10,
11, 59, 103, 124), aunque no como para ocasionar malformaciones "a
posteriori” en el fruto del embarazo. Esto provocaría un aborto espontáneo
-del que por lo general la mujer no se entera, pues el huevo no llegó
a implantarse- y lo único que ocurre es una menstruación un poco más
abundante y un atraso de pocos días. Este es un tema sumamente difícil
de indagar, por la privacidad de la cuestión del aborto provocado
o espontáneo por muerte de la blástula.
1.3.5.1. Pero dada la importancia que se le dio a este tema en la
58va. reunión científica de la Aerospace Medical Association (Las
Vegas, NE. 1987), por sus implicancias en la función reproductiva
del Personal Aeronavegante (PA) femenino, nos extenderemos en algunos
detalles técnicos a título ilustrativo.
1.3.5.1.1. Definiciones: Radiación ionizante (RI) es energía electromagnética
emitida en forma de ondas (rayos Gamma), y partículas subatómicas,
generalmente nucleares, que por su alta energía tienen la capacidad
de alterar el equilibrio electromagnético de los átomos de los tejidos
humanos y provocar daños diversos, particularmente a los tejidos de
alta densidad de material genético, como son las células en proceso
de reproducción acelerada, i. e., las sanguíneas en la médula ósea
y, fundamentalmente, la blástula (el óvulo fecundado particularmente
en sus tres primeros días de existencia).
1.3.5.1.2. RAD: Es la unidad de energía de RI absorbida por los tejidos
humanos. Un RAD equivale a 100 ergios por gramo de tejido (el ergio
es la unidad de energía en el sistema cgs). La unidad GRAY equivale
a l00 RADS, es decir, 1 joule/ 1 kg. de tejido.
1.3.5.1.3. SIVERT (h): Es una unidad de dosis equivalente del RAD.
Equivale a 100 REMS, la antigua denominación. Su fórmula es h= d.
q. n., donde "d” son los RADS o GRAYS, "q” un factor de estabilidad
de la fuente irradiante (para las partículas Alfa vale 20. para las
Beta 1, etc.), y "n” es la naturaleza de la RI.
1.3.5.2. Cantidad de RI que recibe el PA: Aparte del 'natural background'
que recibimos todos a nivel del mar, que es de 0.036 mierosiverts
por hora en San Diego, CA, (latitud comparable a estos fines a la
de Buenos Alres) o 0.04 en Anchorage (88) (latitud comparable a estos
fines a la de Ushuaia), al ascender y tener menor densidad atmosférica
protectora, el PA está expuesto a 200 veces más RI, es decir, 5.5
y 7.6 mícrosiverts/hora para las respectivas latitudes a una altura
de 12.000 metros (medidos dentro del avión).
1.3.5.3. Tipo de RI que recibe el PA: En el aeroespacio se recibe
'radiación cósmica' de dos orígenes: la galáctica y la solar. Ambas
se encuentran curiosamente contrabalanceadas, de suerte que cuando
galáctica aumenta la solar se atenúa (cosa que ocurre aprox. cada
11 años). Esta última proviene de las estrellas y tiene súbitos incrementos
cuando "estalla” una supernova (como en estos tiempos en que están
llegando al planeta Tierra RI de la supernova "1987 A”).
La radiación cósmica está compuesta por:
85% de protones (núcleos de hidrógeno) de alta energía.
12% de partículas Alfa (núcleos de helio).
2% de núcleos pesados (que al "chocar” con la estructura del avión
liberan neutrones, menos energizados pero más penetrantes por ser
eléctricamente neutros).
1% de partículas Beta o electrones.
Los niveles promedio suelen alterarse además, durante las llamadas
"tormentas solares” de las que ocurren 1 a 12 por año (promedio 6),
y cuyos efectos se sienten en el planeta Tierra en 1 hora hasta 7
días después del estallido. Los "cinturones de van Allen” y la atmósfera
detienen casi la totalidad de la RI, por eso esta última aumenta con
la altura y la latitud (es mayor a medida que nos aproximamos a los
polos).
1.3.5.4. Reglamentaciones: Con relación a las RI, los trabajadores
se dividen en dos clases: los "radiation workers” y los "non-radiation
workers” (no hay equivalente en castellano, se refiere a los trabajadores
que manipulan o están expuestos a materiales radiactivos). Según
lo establecido por la Intemational Radiation Safety Advisory Commission
(10), "radiation workers” son -en USA desde 1977 los que reciben más
de 500 milirems/año (la denominación de esa época). Los "non-radiation
workers” reciben menos de 100 milirems/ año. El Personal Aeronavegante
recibe un promedio de 170 milirems/año, razón por la cual la Federal
Aviation Administration (FAA) los considera en el grupo de nivel crítico"
(88).
1.3.5.5. Riesgos: Contratados por la FAA, Freedberg y Falkner (citados
por Mohler (88) infirieron en qué medida las RI interfieren en la
función reproductiva, en experimentos con ratas de laboratorio que
extrapolaron a la especie humana de la siguiente manera: 1000 micro-siverts
produciría 8 por diez mil abortos por muerte de la blástula (en las
48 horas posteriores a la fecundación), 5 por diez mil abortos por
malformaciones en el período organogenético (segunda a octava semanas),
5 por diez mil retardos mentales entre la octava y la vigésimo-quinta
semanas.
1.3.6. Entre los "contaminantes ambientales” que afectan al PA merecen
ser mencionadas las investigaciones efectuadas en Japón, que demostraron
que 20 minutos de exposición a 39.5° C de temperatura (103° Farenheit)
pueden producir lesiones embrionarias no compatibles con la vida y
provocar abortos espontáneos precoces (6) (también de difícil diagnóstico).
Otros estudios sugieren que 38.9° C. son teratogénicos (producen alteraciones
congénitas del bebé). Los períodos de alta temperatura en las escalas
técnicas o el vuelo en los "galleis” traseros de algunos aviones podrían
ser peligrosos. Es un tema en estudio en la actualidad (59).
Finalmente, en este momento se está discutiendo en USA si los 24 pies
cúbicos/min/pax de renovación del aire de la cabina de los aviones
son suficientes cuando el sector para fumadores está completo. Hay
presiones en ese país a favor de la prohibición de fumar en los aviones,
por ese escaso nivel de renovación de aire que produce, al PA como
a los demás pasajeros, molestias e irritaciones oculares de cierto
riesgo. De otros factores contaminantes se tratará en los Caps. 6
y 7.
1.3.7. Si bien en las legislaciones de los diversos países se reconoce
las enfermedades ocupacionales del PA (particularmente las hipoacusias
producidas por reiteradas aerootitis), los desajustes psíquicos vinculados
causalmente con el vuelo no existen prácticamente en ninguna legislación
laboral actual, aunque hayan sido descriptas hace casi 70años cuando
Anderson (3) en 1919, describió la "aeroneurosis”corno una "neurosis
laboral”.
La cancelación definitiva de licencia de TCPs en México, por ejemplo,
por "neurosis” llega a un 57% (47), es una de las causas por las
cuales en su contrato colectivo de trabajo se ha incluido a la "neurosis”
y la "reacción ansioso-depresiva” en la categoría de enfermedades
profesionales para los tripulantes de cabina en ese país (16). En
los Caps. 6 y 7 abundaremos sobre este tema.
1.4. Objetivos parciales: Entre los objetivos Parciales o intermedios
del trabajo se pueden enunciar los siguientes:
1.4. l.. Detectar y discriminar la importancia y características de
lo que dimos en llamar "Factores de Riesgo” e "Índices de Susceptibilidad”
en la génesis de los SDSV (Fatiga Crónica de Vuelo, Temor a Volar,
Fobia al Vuelo, etc.), con vistas a su implementación preventiva en
la selección de personal y el tratamiento institucional preventivo
que habría que brindarles.
1.4.2. Detectar y discriminar los Factores de Riesgo y los Índices
de Susceptibilidad para el resto de la patología inherente al vuelo
o relacionada concausalmente con el servicio.
1.4.3. Detectar la incidencia y prevalencia de las Fatigas de Vuelo
Aguda y Crónica y los síntomas más precoces y frecuentes.
1.4.4. Determinar la incidencia de la automedicación con psicotrópicos
en TCPs y la cantidad de tripulantes que vuelan medicados por prescripción
médica -índice indirecto de alguna desadaptación al vuelo- y los que
por ese desajuste están en psicoterapia.
1.4.5. Detectar la incidencia de desajustes psicosociales generados
-o generadores de SDSV- en el personal aeronavegante profesional.
1.4.6. Evaluar en qué medida un SDSV es una "enfermedad accidente”
o "enfermedad profesional” al que le correspondería el tratamiento
médico-legal previsto en la Ley de Higiene y Seguridad en el Trabajo
No. 19587 y su Decreto Reglamentario No. 358/ 79 en vigencia en la
República Argentina.
1.5. Con posterioridad a la recolección de los Cuestionarlos, se hizo
una encuesta complementaria para determinar cuáles habían sido los
motivos por los cuales algunos TCPs no habían colaborado con la Investigación,
a los efectos de evaluar el sesgo de la muestra, ya que podría ocurrir,
por ejemplo, que los que contestaron hubiesen sido sólo aquellos que
padecían los problemas indagados, u otro factor que desvirtuase la
representatividad de la muestra.
Esta encuesta, dio los siguientes resultados: Los que no contestaron,
no lo hicieron porque
1.5.l. No recibieron el Cuestionario por diversos motivos (estaban
con licencia, vacaciones, etc.).
1.5.2. El Cuestionario No. 1 en sí, era demasiado largo, lo que desasentaba
a los menos motivados por los temas indagados.
1.5.3. Una importante cantidad de TCPs, particularmente los más "modernos”
(con menor antígüedad), no toman la actividad como "carrera” y no
creyeron importante ocuparse en responder.
1.5.4. Ante la imposibilidad de dar respuesta a varias de las preguntas,
debido a la falta de experiencia y conocimiento de los temas indagados,
los TCPs más modernos (y otros no tanto) optaron por descartar el
Cuestionario.
1.5.5. Algunos manifestaron miedo a que su letra fuese reconocida
fuesen identificados por las respuestas aportadas, habida cuenta que
algunas de las preguntas son bastante "comprometedoras”.
1.5.6. Algunos manifestaron cierta desconfianza por el manejo posterior
-de la información que se recogerla. en el sentido de que eventualmente
podría utilizarse para el perjuicio del personal implicado si se publicaban
algunas situaciones que. según ellos mismos y aunque las aceptaban,
estaban al margen de la normalidad.
1.5.7. En una empresa hubo una franca y abierta oposición a la investigación
por parte de las jefaturas, y se hicieron 'sugerencias' a los TCPs
en el sentido de que se abstengan de contestar.
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